Alekhine,A - Pomar,A [C79]
Gijon
[Max Walter]
1.e4 e5
El ajedrez, sobre todo el ajedrez moderno, contiene y está dominado por dos elementos distintos: el lógico-matemático, es decir, aquel juego que considera el tablero objetivamente, y otro elemento, que nace de la fantasía y que no se puede determinar con claridad, o sea, que hace abstracción científica del juego para considerarlo más subjetivamente desde un punto de vista temperamental o artisticonstructivo.El maestro debe dominar ambos elementos, fundiéndolos en una unidad.La respuesta 1...e5 a 1.e4 ya es significativa para el estilo de un jugador. Una naturaleza combinativa, que busca la combinación, elegirá de buena gana el manejo abierto de la apertura. En el estilo de Pomar pesa más el posicional. Es extraordinario que un niño juegue tan bien, pero aún más extraordinario es que lo haga posicionalmente. Sin embargo, elige de buena gana una apertura abierta porque también le gustan las complicaciones combinativas y está dispuesto a una partida de lucha aunque sea su adversario como el de la partida actual, quien, como sabemos tiene bastante talento respecto a las combinaciones.
2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.00 d6
[5...Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 d6 8.c3 Ca5 9.Ac2 c5 Emprendiendo una acción en el flanco de dama. La continuación del texto conduce a la defensa Steinitz diferida]
6.c3 Ag4
Ya sabemos que el valor de Ag4 en la Española se considera dudoso y es cada vez más discutida, sobre todo tan inmediatamente.Es posible que esta opinión sea erronea, pues, al menos, en esta partida, Ag4 parece muy eficaz. La interclusión es tanto más molesta, teniendo en cuenta que el negro no ha enrocado aún, y si el blanco va formando el centro como le corresponde, se verá obligado en seguida a Ae3, para mantener su peón d. Pero esta jugada (Ae3) no es muy fuerte, sino a veces molesta, y no armoniza muy bien con el sistema céntrico del blanco, ya que mantiene uno de los Peones centrales, y de otra parte obstcauliza la cómoda defensa del peón e, como veremos en el transcurso de la partida.En la práctica moderna, casi sin excepción se juega Ad7.En la apertura, sobre todo, cada jugada pesa mucho, y la misma jugada, buena en una posición puede resultar desacertada en una posición similar.Séame permitido aquí advertir un recuerdo personal. En el Torneo de Karlsbad de 1929, que fue presenciado por el campeón mundial simplemente como espectador, él analizó con otros maestros la apertura de la partida decisiva Nimzowitsch-Capablanca, recién jugada. El objeto era una nueva idea estratégica en la defensa dragón de la siciliana. Yo advertí, después del análisis, haber jugado exactamente las mismas jugadas y empleada dicha maniobra. El Dr. Alekhine contestó inmediatamente que en una partida contra Reti yo la había empleado, pero antes del enroque, mientras Capablanca lo hacía después. Esta contestación me sorprendió muchísimo, pues dicha partida fue jugada en un torneo de interés solamente local cinco años antes del torneo de Karlsbad. El campeón mundial, pues, conocía la partida mejor que yo mismo.Volviendo a la jugada Ag4, advertiremos que ella puede ser de suma importancia para el manejo de la apertura española. En una apertura la jugada clavadora por un alfil generalmente es de tendencia estratégica: impedir o dificultar al enemigo la formación de un centro fuerte (Dicho se a de paso, que una jugada clavadora a veces puede ser puramente táctica, con la idea de invitar al enemigo a mover uno de los peones del enroque que acaso puede suponer una debilidad). Si el centro está ya formado, entonces la jugada clavadora ejerce un control permanente sobre él, pues el caballo que mantiene el centro está amenazado. De tal manera, el enemigo puede finalmente verse obligado a declararse en el centro por medio de un cambio o avanzando el peón central para adoptar un sistema céntrico fijo que resulta menos eficaz que un centro móvil.La idea estratégica de las más fuerte y duradera apertura entre los juegos abiertos, la española, esta basada en una clavada. Por medio de la amenaza al Cc6, impide la formación de un centro con d5 y evita, al menos por largo tiempo, una liberación con d6-d5.En el gambito de dama la jugada Ag5 impide la inmediata liberación y la ganancia de espacio por medio de c5, coaccionando al negro a jugar primero c6. En la partida francesa la jugada Ab4 fuerza al peón central e4 a una declaración inmediata.La jugada Ab4 en la defensa nimzoindia también tiene tales tendencias; esta jugada es agresiva, pero, sobre todo, para hacer posible una defensa buena, aunque sea a costa de la calidad pequeña. El blanco entonces se ve a menudo coaccionado a continuaciones menos agresivas que las usuales, de manera que las negras obtienen ocasión para liberarse por medio de c5 o por d6 seguido de e5, o también es posible la continuación en sistema indio mediante b6 y Ab7 luchando por la casilla e4. Estas son cosas conocidad, pero las recordamos para demostras que los principios estratégicos son generales, y solamente sus interpretaciones están sujetas a variación. Ag4 en la española está considerado a menudo como desacertado; sin embargo, vemos a menudo jugar h3 para impedir esa jugada, por lo que tanto Ag4 como la aternativa de impedirlo por h3 da ocasión a polémicas. Es uno de los problemas de la estrategia de las aperturas, porque ya antes de hacerlo hay que contar con la posibilidad de que por medio de h3 el alfil pueda ser obligado a colocarse inmediatamente en h5, que ya supone o puede suponer muy pronto un desplazamiento del alfil.Es muy difícil valorar en adelante si el alfil será eficaz en h5 y si en g6 (después de un posible g4) estaría bien o mal colocado. El hecho de que esta jugada exija una reflexión profunda tiene otra razón que no es muy difícil de comprender.Una jugada de interclusión como Ag5, en el gambito de dama, puede emprenderse sin riesgo y dificultad sin temor de h6 y g5, lo que resultaría un debilitamiento grave de la posición. Esta maniobra podría resultar muy fuerte si las negras estuvieran bien dispuestas para aporvecharla mediante la formación de un ataque hacia el enroque; pero las negras en general no poseen estas facilidades. Las blancas, por el contrario, tienen ya desde el principio el derecho a la iniciativa y las mejores condiciones para un ataque, de manera que la posición de un alfil en g4 puede ser aprovechado para la formación de un ataque, o sea, para el desplazamiento del alfil.
7.d4 b5 8.Ab3 Ae7
Aquí las negras tenían la posibilidad de abrir el enroque de las blancas para iniciar un ataque al parecer amenazador. Pero renuncian a ello, reconociendo, con buen sentido poscional que no están suficientemente desarrolladas para tal acción
[8...Axf3 9.gxf3 g5 el ataque negro parce muy prometedor pero es el blanco quien llega antes. 10.a4 Tb8 (10...Ch5 11.Ad5) 11.axb5 axb5 12.Ta6! Dd7 13.Ca3 Ch5 14.Cxb5 Seguido de Aa4]
9.Ae3 00
En este punto de apertura, en lugar de la idea del texto hay otras líneas de juego, actuando en el centro, respectivamente, en el flanco de dama.Pero la continuación del texto estratégicamente es consecuente, ya que antes de pensar en acciones ofensivas resulta prudente el enroque.
[9...Cxe4 10.Ad5 Dd7 11.dxe5! (11.Axe4 d5) 11...Cg5 12.Axg5 Axg5 13.exd6 cxd6 (13...Dxd6 14.Axf7+) 14.De1+ Ae7 15.Cd4; 9...exd4 10.cxd4 d5 (10...Ca5 11.Ac2 Cc4 12.Ac1 c5 13.b3 Ca5 14.Cbd2 Cc6 15.h3 Ah5 16.d5 Cd4 17.Ad3 Cd7) 11.e5 Ce4 12.Cc3 Cxc3 13.bxc3 Ca5 14.Ac2 Cc4 15.Ac1 00 16.h3 Ae6 17.Ch2]
10.Cbd2 Te8 11.h3 Ah5 12.d5 Ca5 13.Ac2
Hemos visto que, como resultado de la presión negra conta el peón e4, las blancas se verían obligadas a una declaración en el centro. Ahora la estructura del centro es idéntica a una posición de la defensa francesa, donde, como es sabido, a e5, la reacción consiste en c5 y acaso c6 (un plan técnico puede ser el aprovechamiento de ka casilla debilitada f5). Un centro adelantado aunque sea inmovil, aprieta la posición adversaria y puede mantener muy bien acciones de ataque, de manera, que aunque sólo sea por molestar las intenciones del adversario es muy oportuno tratar de romper o aislar el centro. En casos como el actual esto es posible por medio de c6. Por el contrario en posiciones donde c5 ya ha sido jugado, hay que buscar un oportuno antídoto en f5, aunque en la española esto exige una labor preparatoria y lenta con f6 y g6. tec. Teniendo colocado el alfil en h5 es ventajoso tener el peón c en su punto inicial, para poder emprender el ataque por medio de c6. La continuación precisa en la presente posición era, pues, c6.
13...Tc8
[13...c6 14.dxc6 d5 (14...Dc7) 15.g4 Ag6 16.Cxe5 Axe4 17.Cxe4 Cxe4 18.Axe4 dxe4 19.Dxd8 Axd8 20.Af4 (20.Cd7 Cc4) 20...Ac7 21.Cd3 Axf4 22.Cxf4 Cc4 23.b3 Ce5 Seguido de Tac8 con clara ventaja negra]
14.a4
Tanto tácticamente como en vista del posible c6 era quizás mejor esperar el desarrollo de las cosas en el flanco de dama. Si 14.b3 c6 15.c4 cxd5 con equilibrio. Y si 14.b3 es contestado por c5 entonces el blanco hubiera podido preparar su ataque, pues el negro quedaría sin posibilidades de contrajuego, ya que el intento c4 (b4, c4) siempre sería replicado con b4 seguido de a4 y a5.
14...c5 15.axb5 axb5 16.g4 Ag6 17.Ch4 Cd7!
Muy justo. En tales casos es muy oportuno la reducción del material bélico. Además, aquí las negras evitan una celada.
[17...Axe4 18.Cxe4 Cxe4 19.Cf5 Cf6 20.g5 Cd7 21.Dd3 Cf8 22.Dxb5 Ta8 23.b4+-]
18.Cf5 Axf5 19.gxf5
El ataque en la columna g es al parecer, prometedor, aunque el alfil quedaría con un juego muy pobre.
[19.exf5 evitando el cambio por Ag5 y ganando la casilla e4 para el caballo. 19...Cc4! 20.Cxc4 bxc4 21.Aa4 Tf8 22.Ab5 Tb8 (22...Cb6) ]
19...Ag5 20.De2 c4!
Debilitando los peones blancos y asegurándose la casilla c5. Esta jugada, en relación con el cambio del Ae3 consiste a la realización de una idea estratégica.
21.Rh1 Ta8 22.Tg1 Axe3 23.Dxe3 Df6 24.Tg4 Rh8 25.Tag1 Tg8 26.Cf3 Cb7 27.Th4 Ta6
Las negras se defienden con solidez y precisión. La jugada del texto posibilita la defensa con Cf8 sin permitir la fuerte Db6
28.Dg5 Cd8 29.Dh5 Cf8 30.Ch2 g6 31.Dh6 Dg7 32.Cg4 f6
Con esto se amenaza Cf7 seguido de g5, el ataque de las blancas se puede considerar como rechazado.
33.fxg6
[33.Dc1
A) 33...Cf7! 34.fxg6 La mejor ante la amenaza g5 34...Dxg6 35.Tg3 Dg5 36.Dxg5 fxg5 37.Ch6 Cxh6 38.Txh6 Rg7 39.Txg5+ (39.Th5 h6 Seguido de Rg6) 39...Rxh6 40.Txg8 Cg6 Y el Ac2 está perdido;
B) 33...gxf5 34.exf5 Dg5
B1) 35.Dxg5 Txg5 36.Cxf6 Txg1+ 37.Rxg1 Cf7 38.Tg4 Ch6 39.Tg2 Ta2 40.Ce8 Txb2 41.Ae4 b4! (41...Cf7 42.Tg7! Ch6 43.Tg3 Cf7 44.Af3) 42.f3! bxc3 43.Cxd6+- Seguido de Tc2;
B2) 35.Th6 35...Cd7 36.Cxf6 Dxg1+ 37.Dxg1 Txg1+ 38.Rxg1 Cxf6 39.Txf6 Rg7+]
33...Dxg6
[33...Cxg6 34.Th5 Cf4 (34...Cf7 35.Dxh7+ Dxh7 36.Txh7+ Rxh7 37.Cxf6++-) 35.Dxh7+ Dxh7 36.Txh7+ Rxh7 37.Cxf6++-]
34.De3 Dg5!
Aprovechando la mala colocación de la torre, pues después del cambio de damas las blancas se quedarían con peones débiles y las negras tomarían pronto la iniciativa.
35.Th6
[35.Dxg5 fxg5 La torre quedaría en peligro.]
35...Dxe3 36.fxe3
[36.Cxe3 Txg1+ 37.Rxg1 Ta1+ 38.Rg2 Cg6+ 39.Th5 Cf7 40.Rg3 Cg5]
36...Cd7
Protegiendo el peón.
37.Tf1
[37.Cxf6 Txg1+ 38.Rxg1 Rg7 39.Cg4 (39.Txh7+ Rxf6 40.Txd7 Cf7 41.Rf2 Ta1 42.Re2 Th1 43.Tb7 Th2+ 44.Rd1 Txh3 45.Txb5=) 39...Cf7 Seguido de Ta1 ganando el alfil; 37.Tb1 Tg6 38.Th5 Cc5 39.Tf5 Rg7 40.Tf2 Ca4 Sería muy desagradable.]
37...Ta2 38.Cxf6 Cxf6 39.Thxf6 Txb2 40.Ad1 Tgg2!
Ocupación total de la segunda fila. En lo sucesivo, las blancas se verán ocupadas con amenazas de mate.
41.Af3 Tg3 42.Ag4 Tgg2 43.Ta1 Th2+ 44.Rg1 Thg2+ 45.Rf1 Th2 46.Re1 b4
Forzando un peón pasado, aunque, como veremos, muy difícil de aprovechar. Apresuradas de tiempo, las negras, no ven que sencillamente entrand en el juego por b7 hubieran inmediatamente decidido la partida a su favor, pues las blancas carecían de defensa alguna.
[46...Cb7 47.Ta8+ Rg7 48.Tf1 Cc5 49.Ta7+ Rh6 50.Tf6+ Rg5 51.Tf5+ Rg6 52.Ah5+ Rh6 53.Ta1 Cd3+ 54.Rf1 Th1#; 46...Rg7 47.Tf1 Cf7 48.Ta7+-]
47.cxb4 c3 48.Tc1
Las blancas amenazan Tf1 que fuerza c2 y la captura del peón tras Tf2. El problema para las negras consiste ahora en encontrar un modo de introducir el caballo en el combate antes de que el peón c caiga
48...h5!!
Un golpe de maestro. Cualquiera diría que las negras son conducidas por el Dr. Alekhine [48...c2 49.Tf2 Tb1 50.Tfxc2 Txc2 51.Txb1; 48...Rg7 49.Tf1 c2 50.Tf2 Txf2 51.Rxf2 Cf7 52.h4 bloqueando el caballo]
49.Ad1
Esta retirada que da a las negras el tiempo para hacer c2 es forzada. La idea de la jugada del texto se basa en que tanto Af3 cono Axh5 no serían buenas tampoco. Pues Af3 resultaría una interferencia a la torre.
[49.Af3 Rg7 50.Txd6 (50.Tf5 c2+) 50...Cf7 51.Td7 (51.Tc6 Cg5ventaja negra) 51...Txh3 52.Ae2 Txe3+; 49.Axh5 Txh3
A) 50.Ae2 Txe3 51.Tf2 Cf7 52.Txf7 Texe2+ 53.Rf1 Th2 54.Re1 Tbe2+ 55.Rf1 c2 56.Rg1 Td2 57.Tff1 Tdg2#;
B) 50.Ad1 Rg7 51.Tf2! Txe3+ 52.Te2 Texe2+ 53.Axe2 Txb4 54.Ad3 Cb7ventaja negra (54...Tb3ventaja negra) ;
C) 50.Af3 50...Rg7 51.Tf5 Thh2 52.Ad1 c2 53.Ae2 Tb1]
49...Rg7 50.Tf1 c2 51.Ae2 Cf7 52.Rd2
[52.Tf2 Txh3 53.Rd2 Cg5 54.Ad3 Txb4ventaja negra]
52...Txb4
[52...Cg5? 53.Rc3 Ta2 54.Rb3]
53.Txc2 Cg5 54.Tc7+ Rg6
Cualquier otra jugada sería mala
55.Rc3 Ta4 56.Ab5
[56.Rb3 Ta8 57.Ad3 Td8 Seguido de Txh3 y gana]
56...Cxe4+ 57.Rb3
[57.Rd3 Td2#]
57...Taa2
fila que se demuestra todavía muy eficaz. Ahora amenaza pérdida de material por Thb2+ seguido de Tac2+
58.Tg1+ Rh6 59.Tb1 Tad2
[59...Cc5+ 60.Rb4 Txh3 61.Tc6 Ce4+]
60.Ad7
[60.Ac4 Txh3]
60...Txd5 61.Rc4 Tc2+
Dejando la última posibilidad
[61...Tdd2 62.Tc6 (62.Ta7 d5+ 63.Rb4! Tb2+ 64.Txb2 Txb2+ 65.Ra3 Te2+) 62...The2 63.Tb3 Cc5+]
62.Rxd5 Txc7 63.Rxe4 Txd7 64.h4 d5+
Forzando las tablas ya que la ventaja del peón es ilusoria.
65.Rxe5 Te7+ 66.Rf5 Txe3 67.Tb6+ Rh7 68.Td6 Te4 69.Td7+ Rh6 70.Td6+ Rg7 71.Td7+ Rh6 ½½