"Pablo Morán siempre recordó la semifinal de Grado-1964, como el torneo de suerte más aciaga, disputado por él. Veamos la razón.

Esta es la crónica publicada en "El Ajedrez Español" en junio de 1964:

SEMIFINAL "ZONA NORTE" DEL CAMPEONATO DE ESPAÑA
Prada, Leuza, Alonso y Merino, clasificados para la fase final

En Grado (Asturias) se disputó la semifinal Zona Norte, correspondiente al Campeonato de España, individual. Se reunieron 17 jugadores, en representación de 12 Federaciones Regionales, por lo que hubo que dividir a los participantes en dos grupos, de cada uno de los cuales se clasificaban los dos primeros para la fase final, que tendrá lugar en Las Palmas de Gran Canaria el próximo mes de julio.

En el grupo A resulto vencedor Fernando Prada (Galicia-Norte), con 7 puntos de 8 posibles, seguido de Jose Ramón Alonso (Asturias), con 5,5. Ambos jugadores, por tanto, se han clasificado para la fase decisiva del nacional. La clasificación en este grupo fue la siguiente: 3º Lanz (Guipúzcoa) 5,5; 4º Santos (Extremadura) 5,5; 5º López Navarro (Castilla) 4; 6º Olmedo (Palencia) 4; 7º Puente (León) 3; 8º Trevijano (Vizcaya) 2; 9º Galard (Galicia-Sur) 0 puntos.

En el grupo B se impuso Leuza (Navarra), con 6 puntos de 7 posibles; 2º Merino (Galicia-Norte) 5; 3º Morán (Asturias) 5; 4º Viedma (Valladolid) 3,5; 5º Fernández Serrano (Zaragoza) 3; 6º A.Pérez (Castilla) 2,5; 7º Garrote (Salamanca) 2,5; 8º Blanco (Asturias) 0,5 puntos.

Los empates se resolvieron por el sistema "Sonnenborg-Berger". Caso curioso fue el desempate para el segundo puesto en el grupo B, en el que la puntuación del sistema y el resultado individual de la partida Morán-Merino seguía arrojando una igualada absoluta, por lo que hubo que recurrir al color de las piezas, en la que resultó favorecido Merino por haber jugado con negras. Es realmente una lástima que en una competición de esta categoría se apliquen estas fórmulas, como la de valorar como factor determinante el hecho de haber jugado con blancas o negras. En casos tan raros, una nueva partida parece la justa solución.

Excepto Prada, los restantes clasificados -Merino, Leuza y Alonso- debutarán en Las Palmas en una final. De los restantes cabe destacar la actuación del juven campeón guipuzcoano, Jose María Lanz, de dieciseis años, que ha estado a punto de clasificarse.

La organización corrió a cargo de un club de reciente formación, la PEÑA AJEDRECÍSTICA GRADENSE, que ha estado a la altura de la importancia de la prueba. Esperemos que éste sea el punto de partida para futuras empresas. Ofrecemos a continuación tres partidas de este certamen, entre ellas, la primera, la de fernández Serrano-Morán, ganada por el asturiano, que fue distinguida con el trofeo donado por el diario "La Voz de Asturias" a la partida más brillante.

(...)

No me resisto a escribir unas palabras sobre la figura de Domingo Merino Mejuto, el hombre que le pisó, tan azarosamente, la clasificación a nuestro recordado Pablo Morán.

Merino fue uno de los jugadores más fuertes del pais, durante los años sesenta y setenta. Aunque nunca ganó el entorchado nacional, siempre se clasificaba en los primeros lugares y tenía tal prestigio entre sus compañeros, que formó parte del comité de competición en una burrada de torneos, pese a que él protestaba diciendo: "Renovarse o morir".

Abandonó el ajedrez por la política. Contribuyó a la creación de Unidade Galega y fue el primer alcalde, en democracia, de La Coruña. Recientemente publicó un libro titulado: "As ofrendas dos Concellos democráticos das sete capitais do Antigo Reino de Galicia ao Santísimo Sacramento. (1979-2004)". Ed. Concello de Lugo, 2005.

Yo le conocí en el Campeonato de España Individual, 1971, que se celebró en Gijón.

En una de las primeras rondas, la organización me designó muralista de un duelo entre gallegos, Merino, de La Coruña, contra Sendino, de Orense. La legítima esposa del segundo se sentó, nada más comenzar la partida, frente al tablero mural en primera linea de espectadores. Era una mujer de tal exuberancia que, a su vera, Sofía Loren sería una raspa de sardina. Se sentó frente a mi, repito, con un glorioso cruzado de piernas, portadora de una minifalda y un escote que hacían bramar a mis hormonas quinceañeras y pasó lo que tenía que pasar. Constantemente y sin poderlo evitar, desparramaba yo la vista sobre el muslamen y el canalillo de aquella diosa, sin enterarme de nada de lo que ocurría en el tablero, por lo que, cada poco tenía que preguntarle a Merino qué se había jugado, (a Sendino no le decía nada para no levantar sospechas). El coruñés aguantó aquella murga durante un tiempo más que razonable, al cabo se levantó y haciéndome señas de hablar a parte, me dijo:

-Ya que solo tienes ollos pra las pernas de la rapaza, dale la pejigueira de las prejuntas a mi rival, que pra eso duerme con ella.

Termino con una reflexión sobre los organizadores de la semifinal. Me parece que la "Peña Ajedrecística Gradense" junto con el "Centro Asturiano de Oviedo", ostenta el decanato de antigüedad entre los clubes asturianos. Son más de cuarenta años de practicar y fomentar el ajedrez, ejemplarmente, en la Villa Moscona. Sin escándalos ni estridencias. Solo hemos oido hablar de ellos cuando ha habido buenas noticias. Pese a ser una modesta población, hoy constituyen un club fuerte, capaz de ascender, por sí mismo, a la máxima categoría y vender caro el descenso. Con una nutrida cantera, que garantiza la continuidad de sus equipos.

Por todo ello considero un gran acierto, por parte de los organizadores, y un premio merecido, jugar en Grado, bajo los auspicios de su Peña Ajedrecística, el encuentro de este año, Dinos vs Guajes. Que lleva camino de convertirse en la prueba más importante de nuestro calendario.