""El Torneo Internacional de Gijón 1956, estuvo muy mediatizado por la edición anterior, en la que se registraron grandes partidas de los jugadores locales, entre ellas Rico v. Ballbé, Rico v. Durao y la bellísima producción Pablo Morán vs Eduardo Franco. Poco antes de comenzar el torneo, la revista "El Ajedrez Español" publicó un artículo de Román Torán titulado: TRILOGÍA DE UNA VARIANTE (TRES EJEMPLOS BRILLANTES) y otro de Joaquim Durao en la sección "Hace un año": LOS RESTOS MORTALES DE UNA VARIANTE (AUN LA PARTIDA MORAN FRANCO). Dos extensos artículos encaminados a demostrar que la partida, no solo había generado una extraordinaria combinación de ataque, sino que fue la refutación definitiva de la de la variante Geller del Ataque Ritcher de la Defensa Siciliana ¡Uf!. La teoría de aperturas envejece tan mal que, hoy en día, cualquier mediano conocedor de la variante se reiría de aquellos comentarios. ¿O no?

Empero el Torneo Internacional de Gijón 1956, ha sido sin lugar a dudas, el más fuerte jugado en nuestra ciudad a ritmo olímpico.

A los habituales y caducos Bernstein, Rossolimo, Prins, etc., sucedieron jugadores jóvenes que eran verdaderos valores del ajedrez en sus paises de origen.

El que venía precedido de mayor fama era Alberic O'kelly de Galway que, a la talluda edad de 45 años estaba viviendo una época pletórica, deportivamente. Venía de ganar seis torneos consecutivos sin conocer la derrota, entre ellos los de Dublín, Borgnor, Regis y Ostende.

Johannes Hendrikus Donner, era el principal discípulo del excampeón mundial Max Euwe. En 1956 era subcampeón de Holanda. El título de campeón lo consiguió los años 1954, 1957 y 1958.

Klaus Viktor Darga era un auténtico superviviente. Nació en el berlinés barrio de Pankow el 24 de febrero de 1934, aprendió a jugar al ajedrez en refugios infectos y edificios en ruinas, entre el ulular de las sirenas y el estruendo de las explosiones. Por aquel entonces era campeón de la R.F.A., título que volvería a conseguir en 1961. Quiero recordar algo que todos los foreros saben, durante la primera década de guerra fría existía una superioridad sideral entre el ajedrez soviético y el occidental. Los torneitos que se jugaban en el área atlántica eran de risa, comparados con los que se organizaban al este del Elba. Pero esa situación fue cambiando a mediados de los años cincuenta, con la aparición de una serie de jóvenes talentos que vinieron a redimir a occidente de su humillante inferioridad ante la URSS. Uno de los primeros fue el islandés Friedrik Olafsson, que estuvo a punto de jugar en Gijón. Pero las dos grandes revelaciones de la nueva época, se produjeron este año de 1956.

En octubre se celebró en Nueva York el III Torneo Rosenwald, con el veterano Reshewsky como vencedor. Pero esto no era noticia. Lo que conmocionó al mundo del ajedrez fue que un rapacín de 13 años había derrotado a uno de los mejores ajedrecistas de Norteamérica, en una soberbia partida de ataque, con negras. Aquella Grunfeld dió la vuelta al mundo y muchos la calificaron como la partida del siglo. Era la primera ventolera de un huracán que se llamaba Robert Fischer y que no dejaría de soplar hasta Reykjavik 1972. Lo malo es que el gigante americano va a eclipsar a otro genio del ajedrez que, de otro modo, habría sido el jugador, de lengua no eslava, más importante entre Capablanca y Anand.

Cuando Bent Larsen llega a Gijón en 1956, es solo un Gran Maestro de 21 años que posee el título de Campeón de los Paises Nórdicos. Gana el torneo con gran facilidad y se va a jugar el Torneo Olímpico de las Naciones en Moscú. Dejo hablar a Román Torán:

"Entre los resultados destacables debemos destacar la buena actuación del equipo danés. En este resultado la parte más importante ha corrido a cargo del campeón de este pais, Bent Larsen, joven talento de 21 años. El defendio el primer tablero y cosa notable, puntuó más que el resto de su equipo completo. Obtuvo el mejor promedio en el primer tablero, superando, entre otros muchos Grandes Maestros, al campeón mundial Mijail Botwinnik."

Los scores de los principales primeros tableros fueron:

1º Larsen +11-1=6, 14 ptos. 18,78%
2º Botwinnik +6-0=7, 9,5 ptos. 13,73%

Volviendo al Torneo Internacional de Gijón 1956, la clasificación final fue:

1ºLarsen, 7,5; 2º Darga, 7; 3º Donner, 6; 4º O'Kelly, 6; 5º Diez del Corral, 5; 6º Francisco J. Pérez, 4,5; 7º Román Torán, 4; 8º Lladó, 3; 9º Deyck, 1; 10º Antonio Rico, 1.

Esta es la crónica que publicó Torán en el número de agosto de "El Ajedrez Español":

EL XI TORNEO INTERNACIONAL DE GIJON

Como ya es tradicional en la simpática ciudad de Gijón, se celebró durante el mes de julio un interesantísimo torneo, en el que tomaron parte varios de los más destacados maestros europeos. Fue una lástima la ausencia de Olafsson, el campeón islandés y máxima revelación mundial de 1956, el cual no pudo acudir al tener que ser operado inesperadamente de apendicitis, el mismo día que tenía proyectado tomar el avión. Sin embargo, el plantel que se reunió en Gijón superó bastante a las aspiraciones de los organizadores más exigentes. Larsen (campeón de los Paises Nórdicos), O'Kelly (campeón de Bélgica), Darga (campeón de Alemania); Donner (subcampeón de Holanda), todos maestros de gran prestigio, eran los candidatos más destacados y los que al final se impusieron en los primeros lugares de la tabla. El otro extranjero, Nicolás Deyck (excampeón de Caracas), acusó el desentrenamiento producido por su ausencia, en los últimos años, de los torneos oficiales.

La representación nacional era bastante fuerte, pero no actuó con improvisación ante los fuertes maestros extranjeros. Diez de Corral encuentra serias dificultades para imponer su estilo combativo frente a jugadores eminentemente posicionales; sin embargo, mejoró su actuación de Hastings, de primeros de año. Pérez, el excampeón nacional, tampoco logra cuajar buenas actuaciones frente a los maestros extrajeros, pero considero que actuó por debajo de su juego habitual. Lladó, acusó baja forma y tivo un principio desastroso, ya que solamente consiguió medio punto en las cinco primeras partidas. Rico, poco pudo hacer, ya que se vio constantemente superado en las aperturas por sus adversarios, lo que constituye un handicap de gran importancia. En cuanto a la actuación del cronista, ha demostrado una vez más, la imposibilidad de compartir el trabajo cotidiano, al frente de la Academia que dirige, con la dura práctica de un torneo.

El vencedor, Bent Larsen, de 21 años, según sus propias impresiones no jugó bien "Mis contrarios pierden...", pero debemos resaltar su gran oportunidad para rematar las partidas y su precisión, casi matemática. Jugador de grandes conocimientos teóricos, no estuvo inquietado en ninguna partida y terminó imbatido y vencedor con todos los honores. Darga, también muy joven, no perdió tampoco ninguna partida. Lo más notable de su actuación fue su partida contra O'Kelly. Es un jugador de buena técnica, pero que necesita exponer algo más en sus partidas, ya que hizo muchas tablas en posiciones favorables, por elegir las lineas más seguras. No obstante, los que conocemos su juego, sabemos que esto no es frecuente en él y debemos achacarlo a una baja forma temoral.

O'Kelly y Donner compartieron la tercera y cuarta posición; pero su actuación fue muy distinta. El maestro belga fue durante muchas rondas en primer lugar y solamente su partida frente a Darga le quitó las posibilidades de salir vencedor, ya que luego de ella se conformó con el tercer puesto sin apenas luchar contra Donner. Este, que terminó sin conocer la derrota, tiene un estilo muy técnico y es un gran conocedor de las aperturas y los finales, pero en el medio juego ha flojeado mucho y, en este torneo, ha demostrado poca ambición.

La organización estuvo a cargo de la prestigiosa Sociedad Centro Asturiano de la Habana, y debemos felicitar al Presidente de la Comisión de Festejos, así como a toda la Junta directiva, por el magnífico torneo que han sabido llevar a cabo, y por su entusiasmo en pro de nuestros jugadores. En el acto de clausura, el señor Alcalde de Gijón, pronunció unas sentidas palabras prometiendo su ayudad para futuras empresas, siendo muy ovacionado. Veamos a continuación el cuadro y algunas de las mejores partidas:"

(...)

La partida entre Larsen y Francisco J. Pérez está comentada por el maestro danés en su libro "Todas las piezas atacan" (Vol.I), Ed. Chessy, (Asturias, 2006).

Termino con una anécdota que conozco de oidas e ilustra el temperamento del vencedor del torneo.

Se está jugando el Campeonato de España por Equipos, no recuerdo donde ni cuando. Larsen, primer tablero del Caja Insular Canaria, está comentando, con Hernando, su partida recién terminada. Entre los mirones hay un jovenzuelo, jugador del Real Oviedo, que responde al nombre de Julio Rodriguez. En un determinado lance del análisis interviene para decir:

-Pero maestro, ese no es un cambio equitativo. Son dos piezas y torre por la dama-.

A lo que el nórdico responde:

-Ja, pero ser dama de Larsen.