El VI Torneo Internacional de Gijón 1949 mereció un editorial por parte de la revista AJEDREZ ESPAÑOL. No era para menos, porque mejoraba notablemente la nómina del año anterior y fue, sin duda, el torneo más fuerte del año en nuestro país.
No lo tuvo fácil Félix Heras, pues se encontró con la desaparición del torneo internacional de Avilés que, en años anteriores, había propiciado uno de los casos más elocuentes de simbiosis torneística, pues rentabilizaba el viaje a los maestros, al participar en un dos por uno, y ayudaba a ajustar el presupuesto a los organizadores, al compartir gastos comunes.
Tampoco la situación socioeconómica era muy favorable. El aislamiento internacional del régimen franquista, la nefasta economía autárquica y las malas cosechas de trigo a lo largo de toda la década tenían al país al borde de la hambruna, una situación poco propicia para organizar torneos de ajedrez.
En circunstancias tan adversas se consiguió lo máximo que era posible. Pues lo poco que tenía el ajedrez occidental estaba al otro lado del atlántico, incluyendo al excampeón Max Euwe, que aquel año hizo la "temporada americana" para participar en el fortísimo torneo organizado por el Manhatan Chess Club, con los ases del continente americano: Fine, Najdorf, Reshevsky, Kashdan, etc.
El campeón del torneo, Nicolás Rossolimo, estaba haciendo una buena campaña antes de llegar a nuestra ciudad. Había vencido en Hastings, segundo puesto en Venecia (3º Prins), en el fuerte torneo de Trencianske-Teplice consiguió la cuarta plaza (7º-8º OKelly, Prins) y derrotó en buen estilo a Horowitz en el match radiofónico entre Francia y Estados Unidos.
El resto de los torneos españoles -incluyendo los oficiales- estuvo muy por debajo del nuestro. Solo el de Sitges mereció el calificativo de internacional, venció Arturito Pomar y contó con la presencia de un anciano Ossip Bernstein y la glamurosa Chantal Chaudé de Silans -que no era ninguna Vera Menchik-. También hubo dos torneucos nacionales reseñables que, además, contaron con presencia asturiana: Almería (2º Torán) y Burgos (2º Torán y 5º Rico).
Este es el editorial de AJEDREZ ESPAÑOL, julio-agosto, 1949:
EL TORNEO DE GIJÓN Y FÉLIX HERAS
Con especial satisfacción destacamos hoy en nuestra revista la labor que con tanto desinterés como acierto viene desarrollando en Gijón Félix Heras. Es mucho lo que el ajedrez español debe a Félix Heras. Organizar durante seis años consecutivos un torneo internacional no es tarea sencilla. La significación y el valor de los deberes que por ilusión al ajedrez se ha impuesto Félix Heras solo puede ser comprendida por quienes, poseídos de igual entusiasmo, conocen las montañas de obstáculos que hay que superar para llevar a cabo certámenes de esta naturaleza. El torneo de Gijón de este año ha superado en importancia al del año pasado y ha ofecido, como en todos, la prueba más evidente de lo que en ajedrez puede hacerse cuando se empeña en ello un hombre que se llama Félix Heras. Reciba en estas lineas el gran promotor Gijonés nuestra cálida felicitación en nombre de los ajedrecistas españoles y en el nuestro propio.
Y aquí está la crónica interna:
VI TORNEO INTERNACIONAL DE GIJÓN
UN GRAN TRIUNFO DE ROSSOLIMO
OKELLY EN EL SEGUNDO PUESTO
Ha finalizado el VI Torneo Internacional de Gijón, único de verdadera importancia que se celebra anualmente en nuestra patria, y que este año ha reunido a un fuerte plantel de jugadores nacionales y extranjeros.
Por primera vez tomaban parte en dicho certamen el francés Rossolimo y el belga OKelly de Galway, este último, conocido de los aficionados españoles por haber intervenido en el Torneo Internacional de Barcelona 1946. El holandés Lod Prins, ya había tomado parte en los últimos celebrados.
Ha correspondido el triunfo al gran jugador galos N. Rossolimo, quien ha demostrado a lo largo de la prueba, ser poseedor de unos conocimientos, originalidad y precisión verdaderamente notables. Nadie puede extrañarse de esta justísima victoria del francés, que se ha revelado en estos últimos tiempos como un verdadero maestro; ahí están sus triunfos en el campeonato francés, Hastings 1948-9, Southsea 1949, celebrado a la memoria de Vera Menchik, y su reciente actuación en el torneo de Oldenberg, donde entre dieciocho maestros se clasificó a medio punto del vencedor, el veterano Bogoljugov.
OKelly y Prins ocuparon los siguientes lugares en la clasificación. De los españoles, Torán y Medina fueron los únicos que presentaron batalla a los extranjeros. De los restantes participantes nacionales su situación en el cuadro de clasificación da una idea de su actuación a lo largo de este VI torneo gijonés.
El torneo de este año, al igual que todos los anteriores, ofreció una impecable organización dirigida con el entusiasmo e inteligencia habitual por Félix Heras. Contribuyó al éxito del mismo la Comisión Municipal de Festejos, que patrocina estos festejos anualmente, atenta a cuanto significa ayuda al ajedrez. También el Casino de la Unión contribuyó eficazmente a la organización del certamen, y la Dirección General de Turismo, que tuvo la gentileza de ceder un autocar y ofrecer toda clase de facilidades para la excursión a Covadonga. Tanto los ajedrecistas extranjeros como los españoles regresaron muy satisfechos de este gran torneo, por lo que desde estas páginas nos complacemos en felicitar a cuantos contribuyeron a tan señalado triunfo y muy especialmente al gran promotor del ajedrez asturiano, Félix Heras.
He oído que los jugadores del Alfil van a copiar lo de la excursión a Covadonga para evitar el descenso. Pero sin autocar, ellos van a ir andando y descalzos, porque el milagro que tiene que hacer la Santina es de envergadura.
En fin, ahí va la clasificación del torneo:
1º N. Rossolimo, 10 puntos
2º A. OKelly, 8,5
3º L. Prins, 7,5
4º R. Torán, 7
5º A. Medina, 7
6º J. Fuentes, 6
7º F. J. Pérez, 5,5
8º L. Álvarez, 5
9º A. Rico, 3,5
10º J. Sanz, 3
11º P. Morán, 2
12º A. Bonet, 1
Me llama la atención el buen torneo del gijonés Luis Álvarez (aunque a Morán le atracó vilmente) y me choca la mala clasificación del excampeón de España José Sanz.
La partida Rossolimo vs Medina comienza así:
1.P4R, P4R; 2.C3AR, C3AD: 3.A4A, C3A; 4.C5C, P4D; 5.PxP, C4TD; y a esto Torán lo denomina ¡DEFENSA PRUSIANA!, por donde saco que solo hay Fegatello en caso de 5..., CxP; 6.CxPA, ...;
Y ya que estamos en ello te dire, compañero y amigo Bautista, que el término lo acuñó S. Dubois, notable ajedrecista italiano del S.XIX, que llegó a disputar (y perder) un match con Steinitz. Este santo varón encontraba semejanzas entre los sudores del conductor de las negras, en esta variante, y las trasudaciones de los higadillos en la sartén -fegatello es un diminutivo de fegato: hígado-.
"Questa condizione incommoda e pericolosa del difendente con metafora triviale e una pere assai; espressiva fu dai nostre antichi: rassomigliata a un fegatello che investito dal fuoco frigge e trasuda per ogni parte."
Serafino Dubois, L'Album, 1847
Excusi por esta divagación sobre la casquería italiana.
Buen Vino