Comenzó la polémica, una vez más, fase final del Campeonato de Asturias por equipos.
Como viene siendo habitual la característica principal es la
tremenda igualdad en todos los encuentros. Si a priori parecían favoritos Grupo
y Universidad, sobre el tablero esa superioridad no se manifestó. Según la tradición, el campeón de la liga
regular no gana la final y además ningún equipo repitió título. Por tanto, los
favoritos deberían ser Universidad y Oviedo 93 ;-)
La organización corre a cargo del Grupo Covadonga. Cada
encuentro se disputa en una sala diferente pero tan solo separadas por un
pasillo lo que crea dos ambientes diferentes pero dificulta las tareas
arbitrales. Las partidas se retransmiten en directo por internet, aunque
deberán mejorar para alcanzar niveles anteriores. También se agradecería a los
encargados de copiar las partidas una mayor discreción para rondas venideras.
En lo puramente ajedrecístico comenzando con el encuentro
que disputaron el actual campeón Grupo C Covadonga con los ovetenses del Oviedo
'93, decir que estos últimos pusieron el equipo teóricamente titular, mientras
que los grupistas sufrieron la ausencia de su segundo tablero, el bicampeón de
Asturias Rubén Ceñal. Esta ausencia igualaba un poco el encuentro, aunque
vistas las partidas el desequilibrio fue claro pero...en favor de los
ovetenses.
En el primer tablero el maestro Javier Aguera

se deshizo con aparente facilidad del mierense Ignacio Bajo,
tomándose la revancha de la derrota en la fase regular.

Esta posición se llegó después de la 17ª jugada blanca. Se
había jugado cientos de veces y la continuación más practicada es 17...Da5, sin
embargo Bajo jugó aquí 17...a5, especulando con atacar al alfil encerrado. El
blanco continuó su ataque en el FR con 18. h5 Ch5; 19. Dg4 y aquí el negro
realizó la errónea Ce5, perdiendo un tiempo ya que posteriormente el caballo
tuvo que regresar a su casilla de origen. La razón de la jugada 19ª negra es
que Bajo creía que el blanco seguiría con Dg2, especulando con sacrificar la
calidad en la casilla h5. Sin embargo, el creía que podría contraatacar en el
FD con buen juego. Sin embargo tras la fuerte jugada 20. Dh4, la posición negra
se derrumbó. No obstante aunque el negro hubiera jugado una jugada más fuerte
la posición blanca es preferible, pudiendo seguir la partida con 19...a4; 20. Ac4 Tc4; 21. Th5 gh5; 22. Dh5
con fuerte ataque a cambio de la calidad.
En el segundo tablero se enfrentaban Arturo G. Pruneda y Julio R. Uría

en una partida muy disputada en la que el gijonés estuvo
nadando contracorriente toda la partida, pero al final se llegó a un final de
alfiles de distinto color en donde el peón de más blanco no era suficiente para
ganar. No obstante, el blanco tuvo una posición ganadora en la jugada 46.

Aquí Arturo siguió con Dh5 intercambiando peones, debido a
que los dos peones del FD le preocupaban considerablemente. Sin embargo, 46.
Df7 Rd8; (si 46... Rb6; 47. a4, ganando) y ahora tanto 47. Re6, como Rg6 dan
clara ventaja blanca ya que caerá el peón de h5, y dos peones ya es demasiado
handicap para Uría.
La partida del tercer tablero fue la más rápida en acabar y
a casi todos los presentes les sonaba un poco.

Esta posición se llega tras 12 jugadas. Es idéntica a la
disputada en la cuarta ronda entre Luis J Vigil y Javier Agüera y en ella el
negro vence fácilmente, igual que ocurriría en esta partida (Nota Arturo González
Pruneda: Anteriormente en el Campeonato de Asturias Activo, Agüera perdió con
blancas con esa falsa combinación ante Alberto Suárez). Lo curioso es que en la
partida del match entre el Siero y el Grupo, Menéndez Rey estaba de testigo
viendo la partida. Algo progresó, ya que pasó de espectador a protagonista, muy
a su pesar. La posición es desesperada para el blanco que abandonó en la jugada
30.

En el cuarto tablero, se jugó la partida más larga del
match, que además fue muy parecida a la del segundo tablero. Marce pronto ganó
un peón y estuvo presionando fuertemente a su rival en pos de la victoria, la
cual se podría conseguir a partir de la jugada 25.

En este momento, el blanco jugó 25. Td7, que es errónea ya que tras el cambio de torres la casilla de coronación está controlada fácilmente por el negro. Sin embargo, 25. Tcd1, daba una ventaja duradera. El blanco continuaría con Td7, amenazando entre otras Ag6. Si el negro intenta defender la 7ª fila con 25.... Te8; 26. Td7 Te7, deja en manos de su rival la octava fila. Si juega 25...Tfc8; 26. Td7 b3; 27. Dc4 con ventaja decisiva.

Por tanto, vistas las partidas, el Grupo consiguió un buen
resultado ya que empató el match y gana el desempate al Oviedo '93.
En el otro encuentro, se enfrentaban la Universidad y el
Naranco, match con cierto morbo debido a la fuga-intercambio de talentos
ocurrida este año entre ambos equipos. A priori, la duda del encuentro
estribaba en la alineación que pondrían ambos conjuntos en el 4º tablero. El
Naranco se decantó por Cascudo en detrimento de Aparicio y viendo el resultado
les salió bastante bien.
En el primer tablero se enfrentaban dos de las mayores promesas (cuasi-realidades) del ajedrez asturiano. La partida comenzó con una Siciliana cerrada, en donde Tomatillo siguió una receta del jugador Al-Modiakhi, un tipo curioso ya que prácticamente en todas las olimpiadas obtiene medalla en el primer tablero, algo al alcance de Kasparov (cuando juega) y cuatro más; lo que pasa es que juega en la débil Qatar ;-). No obstante es bueno os lo aseguro. Como decía la partida era teórica hasta la jugada 11 de Marcos que parece ser que es novedad.


Aquí se había jugado h6, para evitar el salto de caballo a
g5, y e5, impidiendo el paso de la dama a h5, entre otras. Después de 12. Dh5
el negro continuó con enroque largo, jugada errónea que pierde un peón tras Cg5
ya que se amenaza el peón de f7 y además Te6. En el momento que Tomatillo
consiguió cambiar damas, obtuvo una fácil victoria merced a su peón de más.
La siguiente partida en acabar fue la disputada en el
tablero 2 entre los maestros Patricia y Roiz. Comenzó con una Siciliana-Najdorf
en la que Roiz es uno de los grandes especialistas.

Ante la prometedora 12. Ca4, Roiz respondió con la
recomendación del ruso Svidler 12...Cbd7. Patricia continuó la partida
siguiendo la partida Borge-Roeder, Budapest 1998 en donde las blancas había
obtenido una fácil victoria contra 14... Dc8. Sin embargo, Roiz no hizo esta,
sino que siguió la recomendación de Nunn-Gallagher en el libro "La moderna
variante Najdorf", Ed. Tutor 2003, llegando a una posición con
compensación a cambio del peón.

En este momento Patricia jugó 25. f4, jugada dudosa ya que le quita a su alfil la vía de escape que tenía. Tras 25...a5, el blanco tiene que cambiar peones para no perder el alfil 26. fe5 y ahora con 26...a4 el ataque negro se convierte en definitivo. Una buena partida de Roiz, con una apertura bien preparada y una buena conclusión táctica.

En el tercer tablero, Iván Andrés y Olea, nos tuvieron hasta
las 9 con su partida. Con el match cuesta arriba, Olea rechazó las tablas
intentando encontrar la victoria en el mutuo Zeitnot. Al final se desembocó en un
final de 3 peones contra 3 en el mismo flanco, que tras algún titubeo, condujo
a las tablas.

Esta posición se da tras cuatro jugadas y tan sólo aparece
una partida en mi base de datos, disputada en 1990. Para que luego digan que ya
está todo trillado. En el medio juego, Olea obtuvo una prometedora posición que
parecía que le llevaría a la victoria

Aquí Mario jugó 38... Ad3, pero 38...Ab4, seguido de Tc2 parecía prometedor para él.

En el último tablero, Cascudo en una buena partida de ataque
obtuvo una rápida victoria frente a un desolado David Recuero. La partida
comenzó con una defensa francesa siguiendo la teoría hasta la jugada 16 en
donde David jugó 16... Tf5, que no se había jugado pero no parece mala.

Aquí Cascudo remata prácticamente la partida con 24. Af6, que deja al negro al borde de la derrota.

Como conclusión decir que tras la primera jornada la
Universidad es líder ante el decisivo encuentro del sábado ante el Grupo. Una
victoria de los universitarios dejaría prácticamente sentenciado el campeonato,
por lo que esperamos que no suceda en aras de un mayor espectáculo y emoción.
Un saludo.